DE AQUEL OLOR A TEA
Hoy me ha asaltado la nostalgia al ver a los "chicos" arrastrarse por distintas calles del municipio entre el tráfico el ruido y la gente. Hoy me ha venido a la memoria aquellos días en los que ansioso en el colegio no veía la hora de llegar a casa, almorzar, coger mi tabla y la bolsa con el cebo que mi madre había conseguido en algunas de las carnicerías del mercado viejo.Los tiempos han cambiado, para mejor según unos, para peor según otros, pero lo cierto es que estamos en el año 2007 y no voy a entrar a valorar si me gusta o no el espectáculo mediático en el que hemos convertido nuestra tradición, sólo quería decir que echo de menos AQUEL OLOR A TEA que impregnaba todas las calles de Icod, aquellos niños con calcetines viejos en las manos y parches en los pantalones, aquel ruido a tablas deslizándose por los adoquines.
Mucho ha cambiado el perfil de aquel pueblo-ciudad de mi infancia, hoy, en mi opinión, somos menos pueblo y más ciudad y hemos perdido con ese cambio muchas cosas entrañables que me gustaría que un día asaltasen la memoria de mis hijos con la nostalgia que hoy asaltan la mía los recuerdos de esos días de tablas y castañas hasta que el cansancio nos vencía.
